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Greenpeace: sitio no oficial: junio 2008

lunes, 9 de junio de 2008

Buenos Aires puede ser la vanguardia o la vergüenza mundial en materia de Basura Cero, advierte una red internacional ambientalista



Buenos Aires puede ser la vanguardia o la vergüenza mundial en materia de Basura Cero, advierte una red internacional ambientalista
26 mayo 2008

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Buenos Aires, Argentina — GAIA, la Alianza Global para Alternativas a la Incineración advirtió en un documento que la ciudad de Buenos Aires puede convertirse en una ciudad de vanguardia en materia de manejo de residuos si aplica la ley Basura Cero, o en una vergüenza internacional si persiste en su intento de hacer fracasar la ley.

En un documento titulado “Basura Cero: ¿Buenos Aires será la vanguardia o la vergüenza mundial?” la red internacional GAIA denunció hoy que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está haciendo fracasar la ley y promoviendo la incineración de residuos, prohibida por la propia ley Basura Cero, en lugar de dedicarse a aplicar las medidas que la ley prevé.

“La gestión actual del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está dando signos sumamente preocupantes, que apuntan a hacer fracasar la ley “Basura Cero” y llegar a una situación agónica en el manejo de residuos, que favorezca la imposición de nuevos rellenos sanitarios en el conurbano bonaerense y abra la puerta a la incineración de residuos, prohibida por la misma ley. Esto implicaría un claro retroceso en las políticas de manejo de residuos de la ciudad” dice el documento de GAIA.

El documento acompaña el pedido de informes que está gestionando la Legislatura porteña para que el ejecutivo brinde un estado de situación sobre los avances en la aplicación de la ley.

El texto también aclara que más del 80% de los residuos que se generan hoy en la ciudad pueden recuperarse mediante la separación en origen y el reciclaje o compostaje. De acuerdo con un estudio de calidad de los residuos de la ciudad, el 44% de la basura que se tira en la ciudad está compuesta por materia orgánica como restos de poda y de alimentos, que puede ser tratada mediante el compostaje o la biodigestión, y generar un abono para la tierra. Entre un 35 y un 40% de los residuos son reutilizables o reciclables, como el papel, cartón, metales y algunos plásticos.

“Esto significa que podríamos llevar al relleno sanitario de la CEAMSE un 80% menos de residuos en el corto y mediano plazo. Esto extendería la vida útil del relleno y a futuro prevendría la emisión de más gases de efecto invernadero derivados del enterramiento de materia orgánica. También se reduciría la necesidad de extraer materias primas para fabricar los productos que consumimos hoy, disminuyendo los impactos que provocan la deforestación, la minería, las actividades industriales, y reduciendo el uso de energía y la emisión de gases de efecto invernadero derivados del transporte” dice el documento.

“Si la ciudad de Buenos Aires aplicara las medidas que prevé la ley “Basura Cero” podría llegar a ser un modelo de manejo de residuos en Latinoamérica y el mundo. Pero mientras siga dilatando el cumplimiento de la ley y continúe apostando a métodos contaminantes como el enterramiento masivo y la incineración va camino a convertirse en una vergüenza internacional, desaprovechando una oportunidad histórica de hacer las cosas bien”, dijo Cecilia Allen, coordinadora de información en español de GAIA.

Allen agregó: “la responsabilidad es del Gobierno de la Ciudad. Hay sobradas muestras de que la gente está dispuesta a separar la basura si hubiera un plan serio detrás de esa iniciativa, los cartoneros han hecho innumerables gestiones para lograr que el gobierno habilite y equipe los centros verdes que corresponde, y desde distintos sectores no gubernamentales, desde organizaciones ambientalistas hasta la industria, se ha venido trabajando por la aplicación de la ley. Pero si el Gobierno no dedica sus esfuerzos y su presupuesto a cumplir con las metas previstas por ley Basura Cero la ciudadanía por sí sola no puede lograrlo.”

En su documento, GAIA llama al Gobierno de la Ciudad a tomar la ley “Basura Cero” como una política de Estado, y a tomar una serie de medidas en el año 2008: disponer contenedores en toda la ciudad para separar los residuos en origen, terminar de instalar y equipar todos los centros de selección de materiales secos, comenzar el tratamiento de residuos orgánicos de bares y restaurantes, llevar a cabo una campaña de comunicación efectiva y participativa para que los ciudadanos se informen de cómo separar sus residuos, entre otros.

GAIA es una red internacional integrada por más de 500 organizaciones no gubernamentales, agrupaciones ciudadanas y personas de 82 países que trabajan por el doble objetivo de erradicar la incineración de todo tipo de residuos y promover estrategias sustentables de manejo de recursos, basados en la Producción Limpia y el concepto Basura Cero. En Argentina trabaja promoviendo alternativas a la incineración junto con la Coalición Ciudadana Anti-Incineración y apoyando la aplicación de planes de Basura Cero en ciudades como Buenos Aires y Rosario, entre otras.

* Si querés descargarte el documento “Basura Cero: ¿Buenos Aires será la vanguardia o la vergüenza mundial?” en pdf hace click acá


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domingo, 8 de junio de 2008

Documento de Greenpeace acerca de la Declaración de la Conferencia Mundial sobre Seguridad Alimentaria, Cambio Climático y Bioenergía de la Organizac



Documento de Greenpeace acerca de la Declaración de la Conferencia Mundial sobre Seguridad Alimentaria, Cambio Climático y Bioenergía de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
06 junio 2008

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Según Greenpeace, la declaración emitida por la Conferencia Mundial sobre Seguridad Alimentaria, Cambio Climático y Bioenergía no garantiza a la población mundial que sus gobernantes estén tomando fuertes medidas para combatir el incremento en los precios de los alimentos y las amenazas de las catástrofes ambientales.

Según Greenpeace, la declaración emitida por la Conferencia Mundial sobre Seguridad Alimentaria, Cambio Climático y Bioenergía no garantiza a la población mundial que sus gobernantes estén tomando fuertes medidas para combatir el incremento en los precios de los alimentos y las amenazas de las catástrofes ambientales.
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Buenos Aires, Argentina — Según Greenpeace, la declaración emitida por la Conferencia Mundial sobre Seguridad Alimentaria, Cambio Climático y Bioenergía no garantiza a la población mundial que sus gobernantes estén tomando fuertes medidas para combatir el incremento en los precios de los alimentos y las amenazas de las catástrofes ambientales.

La declaración emitida por la Conferencia Mundial sobre Seguridad Alimentaria, Cambio Climático y Bioenergía no garantiza a la población mundial que sus gobernantes estén tomando fuertes medidas para combatir el incremento en los precios de los alimentos y las amenazas de las catástrofes ambientales. Un cambio real es necesario en la forma en que la agricultura es desarrollada y los commodities comercializados.

Pueden producirse más y mejores alimentos sin destruir el ambiente rural o los recursos naturales. Los métodos de producción agrícola a escala local, social y ambientalmente responsables son la solución. Es penoso que este encuentro de tan alto nivel elija ignorar los resultados recientes de Agricultures Assessment (o IAASTD). Este reporte, realizado por más de 400 científicos y aprobado por más de 60 países, concluye en que existe la urgente necesidad de dejar atrás la destructiva industria agrícola, tan dependiente de las sustancias químicas, y adoptar métodos modernos y ambientalmente amigables que protejan la biodiversidad y beneficien a las comunidades locales. En el reporte también se afirma que tales técnicas, como la ingeniería genética, no son una solución, ya que generan el alza de los precios de los alimentos, el aumento de la pobreza, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.

“Debemos trabajar con la naturaleza, no contra la naturaleza”. Los gobiernos deben rechazar los costosos sistemas dependientes de los combustibles fósiles, sustancias químicas tóxicas y la ingeniería genética. La nueva agricultura, que puede mantener bajos los precios de los alimentos y aumentar la productividad, es ecológica y enfocada en la pequeña escala. La situación tal cual hoy está no es una opción.

Por otro lado, una reconsideración radical acerca de la producción de biocombustibles también es necesaria. Lo más urgente: las medidas gubernamentales que generan el desvío de granos y aceites comestibles para la producción de biocombustibles deben ser detenidas. Allí donde los biocombustibles son un problema, las políticas necesitan ser revisadas para asegurar que ningún tipo de producción cause impactos directos ni indirectos sobre la biodiversidad o ecosistemas naturales, ni haga peligrar la seguridad alimentaria. En este momento, ambas amenazas son un hecho.

El avance internacional hacia la producción sustentable de biocombustibles está prácticamente paralizado. En la reciente conferencia de la Convención sobre Diversidad Biológica de la ONU, Brasil se opuso a la introducción de cualquier criterio de producción que impediría la destrucción de los bosques tropicales para hacer camino a las plantaciones de materia prima para biocombustibles. Los países solo acordaron discutir a futuro criterios de sustentabilidad para la producción. Esto permite que los países de la Unión Europea continúen consumiendo biocombustibles producidos de manera no sustentable, y que los países productores sigan implementando prácticas agrícolas que destruyen el medio ambiente.
— Greenpeace

viernes, 6 de junio de 2008

Greenpeace presentó sus nuevos paneles solares y su oficina ecológicamente eficiente



Greenpeace presentó sus nuevos paneles solares y su oficina ecológicamente eficiente
05 junio 2008

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Greenpeace presentó sus nuevos paneles solares y su oficina ecológicamente eficiente.

Greenpeace presentó sus nuevos paneles solares y su oficina ecológicamente eficiente.
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Buenos Aires, Argentina — En el marco de las celebraciones por el Día del Medio Ambiente, la organización ambientalista presentó la ampliación de la instalación de paneles solares de su oficina y planteó la "generación de energía renovable" como medida necesaria para afrontar la actual crisis energética y mitigar los impactos del Cambio Climático.

En el Día del Medio Ambiente, Greenpeace invitó a representantes de organizaciones ecologistas, el ámbito público y los medios de comunicación a conocer su oficina ambientalmente eficiente y la renovación de los paneles fotovoltaicos integrados a la red eléctrica. El evento incluyó la presentación técnica sobre el desarrollo de energía solar y la proyección de material audiovisual. Al finalizar, una grúa instalada frente a la oficina permitió a los invitados acceder a la planta de paneles solares que alimentan a la sede de la organización.


En el contexto de crisis energética en que se encuentra nuestro país, y frente a la gran amenaza que representa el Cambio Climático, Greenpeace planteó como única alternativa posible, una [r]evolución energética, entendida como un cambio radical en las formas de generación, distribución y consumo de la energía, basado principalmente en una fuerte apuesta a la eficiencia energética y al desarrollo y uso masivo de energías limpias y descentralizadas. "Para enfrentar el cambio climático es necesario adoptar medidas urgentes para mitigar los graves impactos que implican un aumento de más de 2 grados de la temperatura media global" señaló Rosario Espina, Coordinadora de la Campaña contra el Cambio Climático de Greenpeace Argentina.

El proyecto "Greenpeace Solar" es un esfuerzo de la oficina de Greenpeace Argentina para contribuir al desarrollo de la energía solar y hacer que la tecnología fotovoltaica sea reconocida como una opción energética valida y significativa, destacar el enorme potencial que se dispone en nuestro país y procurar una batería de decisiones políticas que hagan a esta tecnología competitiva en el corto plazo.

Argentina cuenta con la peor matriz energética de la región ya que depende en casi un 90 por ciento de los combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas). Greenpeace considera necesaria la implementación de medidas que reemplacen la actual dependencia de los combustibles fósiles por la adopción de generación de energías limpias como la solar y la eólica a gran escala, de forma descentralizada y con la posibilidad de integrarlas a la red de distribución eléctrica.

En 2001, Greenpeace Argentina realizó la primera instalación de paneles fotovoltaicos integrados a la red eléctrica convencional; en esta segunda etapa del proyecto presenta la ampliación de la red realizada por el Arquitecto Fabián Garreta, especialista en energías renovables. La incorporación de los nuevos paneles eleva la potencia instalada a 1,7 Kw, que implica una generación anual de aproximadamente 3 Mwh. Esta potencia equivale al consumo bimestral de 300 Kwh, que puede tener una familia de clase media de 4 ó 5 integrantes. Los nuevos paneles contienen celdas importadas y módulos de fabricación nacional, la tecnología es policristalina, y su eficiencia es de alrededor del 13 por ciento, es decir que del total de la radiación que reciben transforman aproximadamente el 13 por ciento en energía eléctrica.

En Argentina el mayor uso de la energía solar se produce en sitios aislados, sin acceso a la red convencional de electricidad. Sin embargo, todo el territorio está en condiciones de incluir a la energía solar entre las opciones de generación eléctrica sumadas a la red existente. "Es claro que lo que falta en Argentina es una normativa que haga posible que el usuario genere energía en su vivienda, oficina, escuela, y pueda interconectarse a la red, lo que no está previsto hoy en ningún marco regulatorio" sostuvo Espina, "además hace falta implementar sistemas de financiación y créditos a bajas tasas de interés para la adquisición de éstas tecnologías y, por supuesto, incentivos económicos para que la inversión en esas instalaciones tengan una amortización más rápida".

La oficina de Greenpeace, ubicada en el barrio de Chacarita, además de generar energía eléctrica limpia, está pensada desde su construcción en función de la eficiencia energética necesaria para reducir el consumo de energía eléctrica y térmica: cuenta con lucarnas y ventanales que permiten la entrada de la luz natural durante la mayor parte del día y la iluminación artificial es 100 por ciento eficiente; está construida con aislantes térmicos en paredes y techos, y la distribución de los puestos de trabajo en forma de "planta abierta" permite un uso común de los servicios. Tiene, además, un sistema de recolección de agua de lluvia que mediante una bomba que funciona a energía solar permite reutilizar el agua para la descarga de los inodoros.

Las energías renovables pueden proporcionar hasta seis veces más de la energía que consume todo el mundo para siempre. Greenpeace propone para la Argentina la promoción de la energía solar a nivel nacional, posibilitando la interconexión con las redes públicas de los sistemas fotovoltaicos en edificios permitiendo la bidireccionalidad en la medición de consumo y demás medias regulatorias favorables para su desarrollo.

* Si querés descargar el informe "Energía Solar" hace click acá
* Si querés descargar la Ficha técnica de los nuevos paneles solares hace click acá

— Greenpeace Argentina

jueves, 5 de junio de 2008

Greenpeace advierte que la producción de biocombustibles amenaza la seguridad alimentaria y a los bosques nativos



Greenpeace advierte que la producción de biocombustibles amenaza la seguridad alimentaria y a los bosques nativos
02 junio 2008

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Al comenzar la Conferencia Mundial sobre Seguridad Alimentaria que se desarrollará en Roma del 3 al 5 de junio, Greenpeace reclamó a la Presidente Cristina Fernández de Kirchner que adopte criterios de sustentabilidad para la producción de biocombustibles.

Al comenzar la Conferencia Mundial sobre Seguridad Alimentaria que se desarrollará en Roma del 3 al 5 de junio, Greenpeace reclamó a la Presidente Cristina Fernández de Kirchner que adopte criterios de sustentabilidad para la producción de biocombustibles.
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Buenos Aires, Argentina — Greenpeace volvió a advertir el peligro que representa la producción a gran escala de biocombustibles orientada a abastecer el mercado internacional. Al comenzar la Conferencia Mundial sobre Seguridad Alimentaria que se desarrollará en Roma del 3 al 5 de junio, Greenpeace reclamó a la Presidente Cristina Fernández de Kirchner que adopte criterios de sustentabilidad para la producción de biocombustibles.

En el marco de la Conferencia Mundial sobre Seguridad Alimentaria convocada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que cuenta con 194 Estados miembros, Greenpeace denunció nuevamente los impactos ambientales y sociales que los actuales patrones de producción de biocombustibles tendrán en nuestro país y la región.

A pesar de las advertencias de investigaciones científicas y las denuncias de importantes organismos internacionales como la FAO, acerca de la amenaza que los biocombustibles representan para la seguridad alimentaria y para los ecosistemas naturales, muchos gobiernos de todo el mundo siguen impulsando y promoviendo la producción a gran escala de biocombustibles, tratando de alcanzar sus metas domésticas.

“La cumbre de la FAO se desarrolla en un contexto de crisis de la seguridad alimentaria a nivel mundial. Los patrones de producción de biocombustibles hoy son una de las variables que influyen en esta crisis, poniendo en peligro la subsistencia de las poblaciones más pobres del mundo al influir esta producción sobre los precios de los alimentos y competir por las tierras cultivables”, señaló María Eugenia Testa, miembro de la Unidad Política de Greenpeace. “Por otro lado, la extensión de cultivos tales como el maíz, la soja, la colza o la caña de azúcar, destinados a la producción de biocombustibles, influye también en las tierras agrícolas disponibles, provocando la destrucción, directa e indirecta, de ecosistemas naturales, como los bosques nativos”.

Semanas atrás Greenpeace presentó al gobierno nacional un documento en el cual se plantea la necesidad de establecer criterios de sustentabilidad a la hora de pensar una política nacional para el uso de la bioenergía, en la que deben priorizarse sólo las opciones que logren una reducción efectiva y considerable de gases de efecto invernadero (GEI) de al menos un 60 por ciento; que no degraden directa o indirectamente bosques naturales ni otros ecosistemas y que no amenacen la seguridad alimentaria local, en especial la de los países en vías de desarrollo. Más de 100 mil personas apoyaron este pedido y escribieron a la Presidente Cristina Fernández de Kirchner, reclamando la adopción de estos criterios.

Durante la Cumbre organizada por la FAO los Jefes de Estado discutirán cómo abordar el problema de la crisis alimentaria a nivel mundial frente a la subida de precios alimentarios, la escasez de agua y de tierras, el cambio climático, el aumento de las necesidades energéticas y la producción de bioenergía y el crecimiento de la población.

“La producción de biocombustibles hoy día está siendo impulsada por los gobiernos de los países industrializados como una “solución rápida” para el problema de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que producen el cambio climático, pero lo que está generando son más problemas que soluciones. El aumento en el precio de los alimentos, la mayor demanda de tierras y la destrucción de ecosistemas naturales, son las consecuencias más inmediatas de la creación de un mercado internacional, en el cual los países en vías de desarrollo se colocan como los proveedores de biodiesel y etanol para que los países desarrollados puedan cumplir sus metas de reducción de emisiones de GEI”, sostuvo Testa.

La reglamentación europea estipula un corte obligatorio de los combustibles usados en el transporte con un 5,75 por ciento de biocombustibles para 2010 y del 10 por ciento para 2020. “Europa ha establecido un corte que excede su capacidad de producción,” sostuvo Juan Carlos Villalonga, Director Político de Greenpeace Argentina, “por eso se procura que los países de América Latina se conviertan en proveedores dentro del mercado internacional, poniendo en peligro su patrimonio natural”.
— Greenpeace Argentina

martes, 3 de junio de 2008

La deforestación es la principal causa de las inundaciones en Chaco



La deforestación es la principal causa de las inundaciones en Chaco
30 mayo 2008

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Tucumán se inunda, igual que Tartagal el año pasado o Santa Fe en 2003

Greenpeace denunció que las actuales inundaciones son consecuencia directa del irracional proceso de destrucción al que se encuentran sometidos los últimos bosques nativos argentinos.
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Resistencia, Argentina — Mientras el oeste y sudoeste de la provincia del Chaco sufre la sequía, vastas zonas del Impenetrable se encuentran anegadas por el agua. Greenpeace denunció que las actuales inundaciones son consecuencia directa del irracional proceso de destrucción al que se encuentran sometidos los últimos bosques nativos argentinos.

Hoy las inundaciones y la sequía golpean al mismo tiempo a la provincia de Chaco, donde más de 12 mil personas fueron evacuadas en las localidades de El Sauzalito, El Pintado y Fuerte Esperanza, y se encuentran completamente aisladas, debido a la crecida del río Bermejito.

Es la primera vez que el río Bermejito crece tanto: experimentó un aumento de casi 4 metros y sacó al cien por ciento de la población de la vera del río, que tuvo que irse hacia los lugares más altos. Defensa Civil advirtió que es probable que se registre un nuevo pico de crecidas en los próximos días como consecuencia de las recientes lluvias.

“Las actuales inundaciones en el Impenetrable fueron causadas por la combinación del aumento del régimen de lluvias, producto del fenómeno de La Niña, y la alta deforestación en el Chaco Salteño”, afirmó Ramón Vargas, licenciado en Geología y especialista en Recursos Hídricos.

El Parque Chaqueño es la región forestal más afectada por los desmontes: allí se produce cerca del 70% de la deforestación anual de todo el país, y su región semiárida se encuentra al borde de la pérdida total de sus bosques.

Santiago del Estero, Chaco y Salta son las provincias que la última década alcanzaron los niveles más altos de deforestación. Solamente en Salta, durante el período 1998-2006 desaparecieron 609.323 hectáreas de bosques nativos. (1)

“La gran cantidad de desmontes para producir soja que se realizaron en los últimos años en la provincia de Salta en la zona cercana a Las Lajitas son la principal causa de estas inundaciones, ya que generaron crecidas en la cuenca de los ríos Dorado y Del Valle, que conforman los Bañados del Quirquincho y encauzan en el río Bermejito. Así, el río Bermejito, que no tiene afluentes en la provincia del Chaco, aumentó fuertemente su caudal, anegando vastas zonas de la provincia. Lo que se vio agravado por las lluvias locales en el área chaqueña del Impenetrable y el río Bermejito”, afirmó Vargas.

Por su parte, Carlos Leoni, secretario de la organización Amigos por Naturaleza, aseguró que “estas son algunas de las consecuencias del talado de la cobertura boscosa, que frecuentemente se inicia a lo largo de los paleocauces para terminar ocupando todo el espacio. La eliminación de la cobertura arbórea favorece la remoción eólica, que se hace tanto más intensa cuanto mayor es el talado, los incendios y la roturación del suelo lábil, como los de esta región. Los procesos de voladura y decapitación de suelos son bastante comunes cuando falta la protección vegetal original y la acción eólica retira la parte superior. Los especialistas venían alertando sobre los riesgos hídricos que podrían suceder si a esto se sumaba el efecto de “La Niña”, pero nadie los escuchó.”

La sanción de la Ley de Bosques le puso un freno a la deforestación ya que suspendió la emisión de nuevos permisos de desmonte hasta tanto cada provincia realice, de manera participativa, un Ordenamiento Territorial de sus bosques nativos. Dada la situación de emergencia en la que se encuentra nuestro país, Greenpeace reclamó a los gobiernos provinciales que los mismos no otorguen nuevas zonas para ser desmontadas.

“Los bosques juegan un papel fundamental en la regulación climática, el mantenimiento de las fuentes y caudales de agua y la conservación de los suelos. Son nuestra esponja natural y paraguas protector. Son nuestro patrimonio natural más importante, pero también el más amenazado y depredado por la mano del hombre: nuestro país ya perdió el 70% de sus bosques nativos originales, por lo que no estamos en condiciones de desmontar ni una hectárea más”, señaló Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace Argentina.

A nivel global, la deforestación resulta un aporte significativo al cambio climático, ya que es responsable de cerca del 20% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, lo que representa una proporción mayor a la causada por las emisiones de todo el sector mundial de transportes.

“Una de las formas más rápidas de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático es frenando de manera urgente la deforestación”, afirmó Giardini.

Pero mientras la crecida del Bermejito ocasiona el aislamiento de una amplia región, una enorme parte de la provincia, en el sector oeste y sudoeste, fue declarada en "emergencia hídrica", por la incesante sequía en el Impenetrable chaqueño.

Los pobladores más antiguos dicen que no se registra una sequía de este tipo desde hace más de treinta años, y la misma ya afectó cerca de 200.000 hectáreas producidas con soja, que significan más del 25% de la superficie total implantada.

La gente deambula en los poblados en busca de agua, que escasea debido a que no llueve desde hace por lo menos tres meses y a que las napas han bajado tanto que hay que realizar perforaciones muy profundas para obtenerla.


— Greenpeace Argentina